La roda (se pronuncia “jóda”) es el círculo donde se juega capoeira. Es el corazón de todo: ahí se reúne lo que entrenamos —movimiento, música, ritmo y comunidad— en un solo momento. Nadie es solo espectador: la roda la hacemos entre todos.
Cómo fluye una roda
La roda tiene un orden, casi un ritual. Así fluye:
- 1
Se forma el círculo
Todos nos colocamos formando un círculo. En un extremo se acomoda la batería (los instrumentos).
- 2
El berimbau abre
El berimbau principal marca el toque y da la señal. Es quien manda en la roda: define el ritmo y el tipo de juego.
- 3
Entran los demás instrumentos
Se suman el pandeiro, el atabaque y el agogô, armando la batería completa.
- 4
Comienza el canto
El cantador inicia con una ladainha o quadra (canto de apertura). Todos escuchan con atención.
- 5
Responde el coro
Llega el corrido y todos respondemos cantando y aplaudiendo. La roda se llena de energía.
- 6
Dos jugadores al pie del berimbau
Dos capoeiristas se agachan al pie del berimbau, se saludan y salen a jugar cuando el mestre o instructor lo indica.
- 7
El juego rota
Los juegos se van turnando. La roda no para mientras haya energía, canto y ganas de jugar.
La etiqueta de la roda
La roda tiene reglas de respeto que vienen de la tradición. Sencillas, pero importantes:
- Pide permiso (al mestre o instructor) para entrar a jugar, tocar o cantar.
- Mantén viva la roda: canta el coro y aplaude el ritmo, siempre.
- Salúdate con tu compañero al pie del berimbau antes de jugar.
- Respeta a los más antiguos y la jerarquía de la roda.
- Nunca pases por encima de los berimbaus: en la tradición son sagrados.
- No entres ni salgas de la roda sin pedir licencia una vez iniciada.
¿Por qué tanto cuidado con el berimbau? Porque es el alma de la roda. Sin él no hay juego: marca el ritmo, dicta la velocidad y comanda todo lo que sucede en el círculo.
No todas las rodas son iguales
- Rodas internas: las que hacemos en la academia, sin costo para alumnos activos. El mejor lugar para perder el miedo y jugar.
- Rodas de calle: en plazas y espacios abiertos, como se hacía originalmente. Más relajadas y festivas.
- Rodas de evento: en batizados, encuentros y festivales, con invitados de otros grupos y un nivel de energía altísimo.
Una vez que juegas tu primer juego, quieres volver.
La primera vez que entras a la roda los nervios son normales. Pero siempre hay lugar para uno más. ¡Axé!